2014: hoja en blanco versus un nuevo día

Por Mariam Ludim Rosa Vélez

Cuando me levanté en la mañana del primero de enero de 2014 no era una página en blanco.  Las hojas de mi vida tenían anotaciones por todas las esquinas, garabatos, borrones, dibujos y hasta alguna salpicada. Es muy común ver (y ahora más con las redes sociales y los vastos medios de comunicación), que muchas personas se proponen comenzar un nuevo año como una nueva página o un lienzo en blanco. Lo cierto es que, de un día para otro (del 31 de diciembre al primero de enero), no necesariamente podemos borrar una existencia de vivencias para transformarnos en un hoja sin anotaciones.  Somos el producto de nuestras experiencias, memorias, formación, cultura, alegrías y tristezas, entre otros entuertos que constituyen nuestro diario vivir. Ese cúmulo de situaciones que nos hacen ser únicos y que, con sus fortalezas y oportunidades, son nuestro libro personal, nuestra historia, nuestro arte ya sea abstracto o literal. De manera que la nostálgica imposición de un lienzo en blanco podría representar una utopía.

¿Qué tal entonces si vivimos un día a la vez? Esas 24 horas que nos dan el potencial de crecimiento, de establecer planes, de capitalizar en nuestras áreas fuertes y de mejorar lo que requiera afinación. Paso a paso, sobre los pasos que ya hemos dado, trazo a trazo sobre el canvas ya comenzado, línea a línea sobre la hoja ya escrita.  Que lo vivido nos sirva para no cometer los mismos errores. Que tengamos el valor leer nuestras anotaciones para editarlas y corregirlas hasta que sean publicables. Que podamos estudiar las páginas de otros que nos legaron su sabiduría. Que tengamos la capacidad de atesorar nuestras hojas anteriores como símbolo de que todo lo que está allí nos forjó, nos transformó, nos mejoró.  Declara un nuevo día pletórico de esperanza, energía y productividad. Que se llame 2014 es incidental, lo importante es vivir los instantes al máximo con nobleza, serenidad y empatía. Perfuma con buenas actitudes tu entorno.

Un gran libro se logra escribiendo sobre lo escrito día a día.  Siempre hay oportunidad para agregar positivismo a esas páginas y de dibujar sonrisas.  ¡Te deseo un lindo nuevo día los 365 días del año!

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Experimenta el poder de la palabra

Por Mariam Ludim Rosa Vélez

El año 2013 me legó un gran  tesoro que me llamó de una mesa de venta de libros durante el Segundo Congreso de Psicología de la Universidad Católica que se llevó a cabo durante el mes de marzo en Ponce.  El texto titulado Atrévete: Secretos del coaching para transformarte y expandirte de la psicóloga argentina Lidia Bequer, aborda los beneficios de la Ontología del Lenguaje. Según explica la autora, esta práctica, utilizada en el coaching, “destaca que el lenguaje nos constituye como personas: nos creamos a nosotros mismos a través de él y producimos una nueva realidad”. Me sorprendió muchísimo porque en esos momentos estaba leyendo y releyendo el libro Yo declaro: 31 promesas para proclamar  sobre su vida del predicador Joel Osteen, pastor de la multitudinaria iglesia Lakewood en Houston.  Las primeras líneas del texto expresan: “Nuestras palabras tienen poder creativo. Cuando declaramos algo, ya sea bueno o malo, damos vida a lo que estamos diciendo”.

Me pareció una linda casualidad que los dos libros que estaba leyendo tuvieran un mismo hilo conductor: el poder de la palabra.

Bequer nos afirma: “Adopta la actitud de quienes dejan de pensar en los obstáculos a vencer en las conquistas a lograr y declara: ‘yo estoy siendo una persona ganadora que aprovecho el horizonte de posibilidades que me brinda la vida, disfruto de cada experiencia, desarrollo mi potencial y alcanzo el logro que me propongo”.

Mientras, Osteen puntualiza: “No voy a declarar derrota en mi futuro. No voy a declarar fracaso sobre mi vida. Le daré la vuelta y declararé favor a mi futuro. Declararé: ‘Soy bendecido. Soy fuerte. Soy sano. Este será un gran año’. Cuando usted hace eso, está bendiciendo su futuro”.

Expresa Bequer: “el lenguaje nos permite crear nuestra manera de ser, constituyéndonos en el tipo particular de personas que somos, más allá de los condicionamientos biológicos, históricos y sociales. Por medio de él, le damos sentido a nuestra vida, nos interpretamos a nosotros mismos y al mundo”.

Establece Osteen: “con nuestras palabras podemos bendecir nuestro futuro o podemos maldecir nuestro futuro”.

Estamos en los albores de un recién inaugurado año, momento que muchos utilizan para establecer resoluciones. Lamentablemente otros tantos fracasan en el intento al sostenerlas a veces por una semana y luego olvidarlas.  Tal vez les falta experimentar el poder de la palabra. Asegura Bequer: “a través de la palabra generamos acciones, creamos nuevas realidades”. Indica Osteen: “usted tiene que enviar sus palabras en la dirección que vaya su vida”. Se trata de una experiencia transformadora que se forja en un día a día, no meramente en esas horas emocionales que caracterizan el recibimiento de un nuevo año.

Hoy -ya sea leas esto en enero, en agosto, en noviembre o diciembre- es un buen día para declarar compromiso, mejoramiento personal y profesional, nobleza, perdón (a ti mismo y a otros), discernimiento, paciencia. Con el lenguaje crea caminos fructíferos. Con las palabras construye veredas de comprensión, habitaciones de tolerancia y moradas de armonía.  Declara transformación positiva, declara un día a la vez. Experimenta el poder de la palabra.

Yo declaro

Perfuma

Por Mariam Ludim Rosa Vélez

Al principio del 2013, tal vez finales del 2012, decidí comprarme un perfume. Una misión bastante difícil para una nariz sensible desde el nacimiento. He pasado periodos largos de mi vida sin usar perfumes por los constantes episodios de alergias, rinitis y sinusitis (o todas las anteriores). Fue así que cuando busqué en las tiendas especializadas la fragancia floral clásica Je Reviens de Worth, que había usado con éxito en el pasado, me enteré que ya no estaba disponible en el mercado local.  Entonces sometí a mi nariz a la ardua tarea de escoger un aroma que ella pudiera tolerar y resistir; y que a su vez fuera agradable. Una amable empleada me ayudó con la fragante misión. De cuando en cuando me daba a oler unos granos de café por sus propiedades de neutralizar las narices fatigadas de múltiples esencias. Fue así que me presentó el Baby Tous for Woman, una fragancia muy suave basada en flores y frutas; y sí, huele a bebé. Fui fiel en mi aspiración de usar perfume en el 2013, de hecho, el envase está llegando a su final. Sin embargo, tan pronto me lo aplicaba el aroma se iba, pensé que era la química de mi cuerpo, hasta que recientemente leí revisiones del producto de otras personas que experimentaron lo mismo. De hecho, durante ese año una sola persona notó mi perfume y es porque me lo acaba de aplicar. Entonces, ¿estuve alguna vez perfumada?

¡Qué gran resolución, estar perfumada! (Ahora corresponde una gran carcajada).

Un perfume no me define, me definen esas características que brindan fragancia a mis entornos diarios. El perfume más poderoso y con un olor aceptado universalmente es una buena actitud. Toma tu frasco llamado Yo y mezcla frescura, dulzura, afabilidad, jovialidad y serenidad. Luego, reparte tu aroma. Tu esencia se multiplicará, muchos lo notarán, y se animarán a compartir, a su vez, sus propias formulaciones aromáticas.  Sé buen perfume de esos que crean buenos recuerdos y que marcan vivencias. Si acaso tu nariz se fatiga alguna vez o detecta algún hedor  -de esos que provocan las malas actitudes- aspira unos granitos de café y sigue firme en tu fragancia positiva.  Es un buen día para perfumar.

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Estás allí en el año 13

Estás allí en las historias,

Estás allí en las memorias.

Estás allí rosada,

Estás allí amada.

Estás allí en la palabra,

Estás allí en el silencio.

Estas allí recordada,

Estás allí añorada.

Estás en las fotos, en las sensaciones,

en los sonetos y las conversaciones.

Estás en libretas, libros y en canciones.

Estás en mis rimas, las que solo dedico para vos.

Estás allí en el año 13, esos dos dígitos de la vida y del adiós.

En memoria de mi amada hermana Chiqui que desde el 13 de noviembre de 2008, descansa.

Recuerdos del 2013

Soneto a la palabra perdida

¿Quién buscará la palabra perdida?

La musa que del alma fue rasgada

¿Cómo escribir la letra callada?

 La que en sueño se esconde dormida.

***

¿Cuál será la ruta de la melodía enmudecida?

Aquella sublime armonía silenciada

¿Dónde está la poesía de la amada?

Tal vez de lirios y gardenias revestida.

***

Entonces, dejáme en versos acurrucarte

Mientras evoco tu esencia en mi corazón

Y trazo las memorias para mimarte.

***

Son sílabas arropadas de emoción

Te las dedico para apalabrarte

Y con un soneto libre cumplir la misión.

Chiqui celebrando los 50

En memoria de Chiqui, quien nació un 13 de junio…

Otras palabras del 13:

La nostalgia del 13 -13 de noviembre de 2012

Lo sabía-13 de junio de 2012

Préstame un instante más-13 de noviembre de 2011

Un lirio blanco para ti-13 de junio de 2011

Nanas a la durmiente-13 de noviembre de 2010

Tres bohíos para vos- 13 de junio de 2010

Mis 13 razones para extrañarte- 13 de noviembre de 2009

Hoy, 13 de junio- 13 de junio de 2009

Tres besos, un sueño y un despertar- 13 de noviembre de 2008 :(

Una eternidad para Dolphin

El domingo, 23 de diciembre de 2012 en la mañana regaba mi plantita de Eternidad, cuando me percaté que tenía un hijito que había anhelado desde que mi amiguita Isabel me la obsequió. Cuando ella me la regaló (trasplantada de su planta que a su vez fue un obsequio de una de sus clientas) tenía cuatro hojas. Lamentablemente, una de ellas murió semanas después de su llegada a mi hogar, por lo que me cuestioné el nombre de la planta pero más que mi capacidad de mantener viva una planta llamada Eternidad.  Por eso, me entusiasmó muchísimo ver ese nuevo hijito, emblemático del reverdecer y del crecimiento.

Lo que nunca imaginé, es que, mientras yo admiraba la nueva hechura, aproximadamente a esa misma hora  un gran compañero, de esos que nos brindan tanta alegría por su fidelidad y compañía, expiraba.  ¡Qué cosas! ¡Cómo nos habla la naturaleza!  Mientras yo celebraba en alta voz un nacimiento, Dolphin Rosa Vélez falleció tras una buena vida perruna de 12 años. Nació en el 2000 en la aldea Soto del Barrio Naranjo de Aguada. Fue el más largo sobreviviente de su camada.  Su curioso arribo a nuestro hogar, parecía la profecía de una vida milagrosa.

Sucede que una noche mi esposo José Luis y yo llegamos a la casa, acostumbrábamos, en ese entonces, dejar la puerta sin seguro (dejamos esa costumbre). Cuando entramos al family había en el suelo una bola peluda marrón. De momento pensé que se trataba de una de las miniaturas de mi colección de perritos, pero al acercarnos vimos que se trataba de un ser viviente: un puppy, que tal vez tenía semanas de nacido. Alguien, que luego descubrimos que era uno de los sobrinos de José Luis, dejó el animalito que no le permitieron en su casa, tal vez pensando en su inocencia infantil que sería un lugar seguro para el perrito.

Como era tan pequeño, yo me lo llevaba para el trabajo. Sí, ya sé lo que están pensando, ¿un perro en la oficina? Pues sucede que la cultura organizacional de la emisora radial donde yo laboraba en Cabo Rojo lo permitía, tenían dos perros dentro de las instalaciones. Así que por varios días viajaba con mi cajita y la criatura peluda que recibió el cariño de mis compañeros de trabajo.

Pero mis padres se preocuparon de que viajara todos los días -una hora en auto- con el perrito y que estuviera con él en horas laborables, así que lo adoptaron (bueno, luego de que los convencimos que no estábamos listos para ser padres).

Así fue que, durante 12 años, vivió como un rey en casa de mis padres.  Contrario a sus hermanos que sufrieron penurias, enjulamientos y muertes prematuras, Dolphin vivió relajado, en un hogar seguro, bien alimentado, superbien cuidado, lleno de cariño y muchas atenciones.

Por su lengua negra y su pelaje abundante marrón, pensamos que era una mezcla de Chow-Chow con Borinquen terrier. Era un perro obediente y cariñoso, que aparte de sus buenas cualidades tenía en su hoja de vida una mordida a mi sobrino Víctor Yazel. Cuando mi hermana Zaidy y Yazel regresaron a Aguada (hace unos 10 años atrás), el perro no lo conocía y la teoría es que el niño hizo algún movimiento que al can le pareció intimidante contra papi y lo mordió en la cara. Uf!!! sin duda un susto grande, que se fue subsanando con la recuperación pronta de Yazel, quien con su gran corazón perdonó al perro, y luego, continuaron una buena relación.

Dolphin, como la mayoría de los canes, se ponía muy nervioso con los truenos, pirotecnia  y ruidos fuertes. Esto lo enloquecía, por lo que par de veces rompió los screens de la casa de mis padres con la intención de poder entrar y resguardarse del peligro. Una vez lo logró, y cuando mami y papi llegaron a la casa, el perro había roto la tela metálica y había ingresado a la casa por la ventana. En sus tiempos juveniles, era audaz con sus brincos, ya en estos últimos años era evidente que le dolía sus coyunturas.  Sufrió dos operaciones una en cada oreja, lo que le dio un nuevo look, así como el problema de la sordera. Era mañosito para comer por lo que papi tenía que pararse al lado de él hasta que terminara su comida. Una vez mami y papi se fueron de viaje  y nos tocó darle comida al perro, José le sirvió una lata de comida, pero no se la esparció, cuando regresé al siguiente día no se la había comido. Velaba por la puerta de la cocina a mami cuando le olía rico y ella le compartía algún pedacito de pollo. También le gustaba comer galletitas (no las de perro).

Él sabía que yo era su mamá, pero que lo había dado en adopción a los abuelos por su bienestar. Así que cada vez que yo llegaba me recibía con aullidos de alegría y en forma de juego mordiéndome los pies. Hace como tres semanas atrás lo hizo por última vez, estoy segura que usó todas sus energías para demostrarme su cariño. El viernes por la noche, ya estaba muy alicaído, ni siquiera levantó la cara cuando lo llamé. Fue allí que sospeché que eran sus últimos días. Tomé su cara en mis manos y levanté su cabeza y me miró con resignación. Lo acaricié. Esa fue nuestra despedida.

En la familia Rosa-Vélez somos amantes de los perros, quienes con sus muestras de cariño, agradecimiento y fidelidad forman parte de nuestros hogares. Es por eso, que escribo estas sentidas palabras como un memorial de Dolphin (así somos los dog lovers) ya que era parte de nuestra familia.  Un abrazo solidario a papi, quien lo cuidó amorosa y pacientemente durante estos años. También lo enterró en el patio, donde descansan las mascotas que le antecedieron.  Sobre su tumba sembraré la planta de la Eternidad.

Dolphin RIP

La nostalgia del trece

Por Mariam Ludim Rosa Vélez

Sumergida en la nostalgia del trece,

con la noble misión de apalabrarte,

Soy la nanopoeta del trece,

la que nunca dejará de amarte.

***

Mis musas son solo para el trece,

letras dedicadas para añorarte,

Soy la melancolía del trece,

la que anhela siempre recordarte.

***

Proclamo tus memorias el trece,

en historias para invocarte,

Soy la escribiente del trece,

la que, aunque sea en versos, quisiera abrazarte.

En memoria de mi amada que un trece de noviembre del dos mil ocho pasó al descanso.