La generación del reality

Hace varias noches atrás en mi cita nocturna con el control remoto, me percaté de un nuevo reality show llamado Age of Love. Al principio, no tenía idea de qué se trataba. Sin embargo, lo primero que me llamó la atención es que unas chicas en sus veintitantos hablaban despectivamente sobre otras féminas que tenían cuarentitantos. Acto seguido mostraron a las regias cuarentonas en sus bañadores y apareció un galán que aparentaba disfrutar muchísimo de la compañía de las “señoras de las cuatro décadas”. Más adelante descubrí que las jovencitas y las maduritas competían por el amor del chico, que hasta en esos momentos no tenía idea de quién era. De hecho, más tarde busqué, en lo que yo denomino la enciclopedia de la mundología: Google, y me enteré que se trata de un tenista australiano de 30 años llamado Mark Philippoussis.

Como cualquier otro reality show los participantes –entre las edades de 21 a 48 años- exponen su intimidad al mundo. La diferencia de éste, es la batalla entre las edades, componente que me pareció muy curioso como estudiosa de las generaciones. En la parte del episodio que observé, las de veintitantos les llamaban a sus competidoras “viejitas” y vacilaban con el hecho de que podían ser sus mamás. Por su parte, las de cuarentitantos describían a las más jóvenes “inmaduras, inexpertas y lloronas”.

Entonces me pregunto: ¿Se extrapolarán estas percepciones a otras situaciones del diario vivir? ¿Tendremos más presente los aspectos negativos de las generaciones en vez de los positivos o los neutros? ¿Quién decide cuál es la edad apropiada para las vivencias? ¿Por qué seremos tan rápidos para juzgar a través de nuestra – a veces limitada- óptica?

Lo cierto es que son más las interrogantes que las respuestas. De una cosa estoy segura – no importa la edad de los participantes- estamos en la era del reality show. Me gusta llamarle la generación del reality. Puede ser para buscar esposa o esposo, destacarte en baile o canto, exponer tu vida todo el santo día, porque eres bajito o porque eres gordito y quieres rebajar o simplemente quieres vengarte de tu ex pareja… etcétera, etcétera y muchos etcéteras… ahora la caja televisiva expone al mundo tu cotidianidad e intimidad.

Es allí, donde identifico otra tendencia generacional que marcará nuestras vidas de ahora en adelante. Me parece que para las nuevas generaciones que surjan, el concepto de lo que es privado estará completamente trastocado, a raíz de tanta exposición comercial de lo que se supone que sea íntimo. Esto incluye la edad del amor.

Y tú, ¿qué opinas de la generación del reality?

21 Respuestas a “La generación del reality

  1. Estimada Mariam;

    Gracias por comenzar a deconstruir el fenómeno cultural de los “reality shows”. Estoy muy de acuerdo que este tipo de experiencia tiende a llevar el mensaje de que la privacidad no es un elemento que debemos valorar y que podemos exponernos nuestras intimidades al mundo entero sin ningún tipo de consecuencia. Ahora, eso no lo vemos solo en los reality shows también se percibe en los “spaces” que la gente crea para no tener ningún tipo de intimidad y en los blogs que se utilizar para compartir todo lo que nos sucede.

    No hay duda que esto debe ser objeto de investigación por los científicos sociales.

  2. Es necesario y vital analizar hasta dónde es capaz de llegar el ser humano por satisfacer su egocentrismo o deseo. En la mayoría de este tipo de programa las personas exponen sus ideas por motivaciones personales o emocionales. En ocasiones me cuestiono al ver este tipo de programa, si el humano razonador queda dormido en lo más recóndido de su ser.
    Los reality shows son manifestaciones de ópticas equivocadas, ya que sobreponen lo físico de otros aspectos fundamentales que desarrollan los seres humanos a través de sus diversa etapas. Muchos medios de comunicación desinforman las masas llevando a éstas mensajes subliminales y percepciones erradas de lo que realmente debe ser la vida en pareja.
    Por tal razón, la sexualidad humana está tan distorcionada. Estos episodios muestran evidentemente que lo que deja “rating” es lo que en ocasiones trae mayor confusión a la teleaudiencia. La comunidad televisiva hace propia la información incorrecta que se encarga de difundir algunos medios. Por eso exhorto al amigo televidente a elegir programas que desarrollen y motiven su intelecto, para que no se conviertan en parte de una generación del reality.

  3. Hola Mariam:
    Tremendo tema, “La generación del reality”. Me dio curiosidad y me puse a indagar en mi buscador favorito “Google”, ahora mismo hay cincuenta y un “reality shows” activos entre las grandes cadenas, NBS, CBS, A&E, etc. La edad del amor, el inventor, el que tiene talento, la bella y el feo, los enanos, la cocina del diablo, las que cuidan niños, las esposas que se intercambian de casa, los pobres niños gordos con el baloncelista.
    Wikipedia dice lo siguiente:
    “Although the genre has existed in some form or another since the early years of television, the term “reality television” is most commonly used to describe programs produced since 2000.
    Such shows frequently portray a modified and highly influenced form of reality, with participants put in exotic locations or abnormal situations, sometimes coached to act in certain ways by off-screen handlers, and with events on screen sometimes manipulated through editing and other post-production techniques.”
    Para contestar tu pregunta, mi opinión, no entraría a un reality show ni loca, mi espacio y mi privacidad son vitales. ¿Será porque soy de la generación X en colisión con Baby Boomer? Debemos comunicarnos mucho con nuestros hijos, de esta generación, para que comprendan la diferencia entre vida real y coached reality shows y guarden su intimidad.

  4. En las sociedades postindustriales y eso incluye las colonias de estas metrópolis la comodificacion de lo intimo es el ultimo negocio en la avenida. En otras palabras es posible adjudicarle precio a las emociones, pasiones e intimidad. Cuando pensamos en el escándalo del video de Noelia llamo la atención que fuera gratuito. El momento de placer o dolor se convierte en una mercancía. Quienes consumen estos espéctalos “reales” parecen no tener una vida y pues pueden comprar el placer o dolor del otro. Si es una minoría por ejemplo una mujer, una emigrante como el caso del espectáculo real de Inglaterra donde explotaron los comentarios racistas y sexistas mas vende y mas vale. Pero cuidado esto no es nuevo quien tenga dudas examine el Marques de Sade…

  5. Hola Doctora:
    Hoy es mi segundo día de vacaciones y por primera vez decidí participar en el blog de mi esposa. La verdad que eso de los reality es un negocio para la empresas de la comunicación. Siempre recuerdo en Puerto Rico cuando encarcelaron a una dama en una casa de cristal por cerca de 90 días, creo que fue Telemundo, tuve compañeros de trabajo que viajaron desde Mayagüez hasta San Juan (creo fue el Centro Comercial Montehiedra) a ver a la mujer. El rating para esta televisora aumentó con unos números sin precedentes, debo decir que a mi juicio dicha fémina tenía ciertos problemas mentales (por no decir que estaba loquita).

    Luego lo reality fueron la orden del día, los que cantan, lo que bailan, lo que sobreviven en una isla, etc, etc. La moderadora además trae el tema de las cuarentonas versus las “veintonas”. Estuve viendo un segmento de dicho reality y creo que las cuarentonas lucían en mejor condición física que las “veintonas”. En uno de los retos tuvieron que nadar hasta una lancha y las cuarentonas llegaron primero. Esto es indicativo que la generación actual (y), la que yo llamo la generación del hamburger y la pizza, tienen problemas con su condición física. Esto a larga podría acarrear consecuencias muy negativas. Mientras las cuarentonas -y me consta porque soy de esa época- se desarrollaron en una era en la había muchas actividad física como juegos playeros, paletas, voleibol, tenis y fueron criadas con arroz y habichuelas.

    Volvemos al tema y para finalizar, simplemente estas personas que participan en estos espectáculos son capaces de por obtener fama y dinero, sacrificar uno de los tesoros más preciados: la intimidad

  6. Hola Mariam!
    Que guapa estás en la foto del blog (aunque solo te conozco por otras fotos)
    Aquí en Argentina estamos viendo los “realities” del Gran Hermano (ya dos este año y otro en preparación) Por supuesto, el negocio es enorme, sobre todo para las empresas de votos telefónicos; pero a su vez permiten financiar producciones de otra forma prohibitivas por su costo. Mi modesta opinión personal es que, aparte del ansia de hacerse ver y hacerse “famoso” de los integrantes, al menos en estos shows que estoy viendo encuentro -además- algunos valores positivos. Para empezar, son una espece de terapia de grupo por convivencia forzosa (y asistida por profesionales psicólogos) donde los mismos participantes declaran, mientras están dentro y luego que salen, que la experiencia no solo les ha servido para mostrarse y eventualmente ganar un premio. Muchos han declarado que han aprendido un montón sobre sí mismos, han superado problemas personales, temores y timideces que que les ha servido para mejorar sus vidas y relaciones sociales. Esto no solo lo dicen ellos, sino también sus familiares. Claro que todo es frente a cámaras, en los mismos realities o en la infinidad de programas de chismes que los comentan, pero no creo que tantos no profesionales puedan simular tanto para que, al menos una parte, no sea cierto. Y en cuanto a los espectadores, cuantos nos comparamos con los participantes o nos ponemos en su lugar, pensando en como reaccionaríamos nosotros en esas situaciones, que nos parece bien y que nos parece mal de su forma de comportarse. Y respecto a la “muestra desfachatada de intimidad”, bueno, yo modestamente creo que, frente a lo que vemos y oímos en los parques, en los clubes bailables, en las calles, a través de las ventanas de los vecinos y las noticias policiales, la diferencia con el “reality show” es principalmente la comodidad con que podemos observarlo.

  7. Bienvenidos y bienvenidas a Colisión generacional. Ha sido un verdadero placer contar con sus comentarios sobre lo que hemos llamado la generación del reality.

    Mario, sin duda es un tema de investigación muy interesante tanto científicamente como periodísticamente. No recuerdo haber visto algún reportaje, -al menos localmente que explore ese tema. De manera que es una oportunidad como área de investigación. Ya que a mi juicio, no hay punto de regreso, hay que lidiar con esa “realidad” y estudiar como impactará los comportamientos sociales de ahora en adelante. Así que Mario y Michael, tenemos un tópico de investigación, vamos a ver si alguno de sus estudiantes se anima.

    Nilda, me encanta tu participación. Cuando leo tu reflexión y dices que la “comunidad televisiva hace propia la información incorrecta que se encargan de difundir algunos medios”, entonces entramos a otra dimensión de este tema que hasta ahora no habíamos tocado: los televidentes. La verdad es que estos programas exponen la intimidad de las personas pero hay miles dispuestos a verlos. Esto es a nivel global. ¿Estaremos tan trastocados que necesitamos vivir de intimidades ajenas? ¿Se borrará permanentemente la línea de lo que se considera privado?

    Zaidy, gracias por la información que nos compartes. Así que la situación es peor aún, en algunos casos se trata del coached reality. De hecho, vi un reportaje de cómo los productores Jerry Springer agitan a los participantes antes de entrar al aire para que el espacio tenga la porción de violencia requerida en el espectáculo.

    Michael, ¿se imagina un reality show de la vida del Divino Marqués? Con todos los escándalos sexuales que protagonizó me imagino que sería número uno en rating (ja,ja,ja). De hecho, para los que interesen conocer más sobre la obra del precursor del sadismo en el portal del escritor Luis López Nieves pueden encontrar una recopilación de algunos de sus cuentos. La dirección es http://www.ciudadseva.com/textos/cuentos/fran/sade/mds.htm. Por otra parte, me preocupa hasta dónde como sociedad estemos dispuestos a ponerle precio a nuestras “emociones, pasiones e intimidad”. Interesante punto.

    José Luis, a la verdad que el tema parece interesante porque después de que llevo un año y tres meses blogueando te animas a participar por primera vez, que se repita. Me recuerdas lo de la casa de cristal. ¡Qué claustrofobia! Era como un arresto domiciliario y la expresión máxima de lo que es no tener ningún tipo de intimidad. Ciertamente fue un fenómeno aquí en Puerto Rico. Vemos las dos vías, la persona dispuesta a sacrificar toda privacidad por un incentivo económico (me parece que era una casa lo que regalaban), mientras los curiosos estaban dispuestos a patrocinar el evento circense.

    Primo genético Roberto, bienvenido a la bloguería en directo desde Puerto Rico a Argentina y al Mundo. Por supuesto, siempre hay enseñanzas en algunos de las producciones, no en todas. Sin embargo, aunque se refuerza la convivencia, por otro lado, y en su mayoría, están diseñados para crear un antagonismo pernicioso. Como por ejemplo el reality que comenté para iniciar esta interesante conversación. Y aunque nos entretenga y pueda pasar en el supermercado, en el parque y la universidad, me preguntó: ¿Será que de ahora en adelante para probar nuestra tenacidad, alcanzar un nuevo amor, perder peso u obtener un trabajo tendremos que exponerlo ante la humanidad? ¿Cómo marcará esto los criterios de las generaciones futuras?

    Gracias a todos por esta amena charla y sigan en contacto con Colisión generacional.

    Mariam Ludim

  8. Mariam:

    Yo no me siento a ver los “reality shows”, pero a mi hija de 19 años le encantan. Con ella he visto uno que otro segmento del show de los enanos y de otro titulado “gay, straight or taken”. Aunque le digo una y otra vez que estos programas no instruyen en nada (al final quedó uno como al principio), a ella le encantan.😦

    Escucho de vez en cuando un programa de radio donde mencionan el “capitalismo salvaje” y me parece que de eso se trata. Cualquier cosa que tenga audiencia vale, no importa el tema. Lo importante es que la persona se quede sentada para que vea los anuncios- ¡eso es lo importante!, el contenido del programa no importa, puede ser cualquier cosa, siempre y cuando la persona se quede en en canal para que vea los anuncios. Cuando los “reality shows” dejen de tener tanta audiencia, algo nuevo se inventarán…

  9. Mari Mutt:

    Qué gusto tenerle en mi blog como participante. Gracias por compartir su experiencia. Cuando me dice “algo nuevo se inventarán” pienso que entonces lo siguiente sería grabar la realidad verdaderamente real -aunque suene redundante. Algo similar a la película The Truman Show en la que la vida del protagonista era un reality show sin él saberlo. Tal vez, suena a paranoia pero si ya miran nuestras casas desde Google Earth poco faltará para que nos graben. ¿Se imagina? Sin duda, aterrador.

  10. Saludos cordiales:
    La sociedad actual está totalmente trastocada en todos los niveles emocionalmente, espiritualmente, socialmente y biológicamente. Considero que algunos seres humanos deciden satisfacer sus necesidades fisiológicas e íntimas con las ajenas porque piensan que no tienen la capacidad para desarrollar las propias o tan sencillo no se han dado la oportunidad de hacerlo.
    La exposición pública de la vida íntima es un mecanismo que por lo general redunda al final en un fracaso. Queda evidenciado y demostrado en los medios televisivos al publicar relaciones sentimentales sobre artistas o políticos del país.
    Cuando se rompe con esa linea de lo que se considera privado se profana lo sublime de lo que debería ser una sana relación de pareja.
    Muchos “reality shows” se pueden considerar como una muestra de una sociedad desesperada por satisfacer unas necesidades de una forma inadecuada y poco tradicional.
    No podemos enjuciar a nadie por lo que desee ver o hacer en los medios de comunicación, pero sí servir como portavoces en la lucha incansable por transformar vidas.
    No convertirnos en meros espectadores de esta problemática actual que acarrean los “reality shows”, por considerar la situación parte de una realidad evidente.

  11. Mariam:
    Confieso que he visto varios trozos de algunos de los episodios del programa The Age of Love como un ejercicio, pensando más en los elementos generacionales que en lo de la generación del reality. He tenido curiosidad respecto a cómo estos productores iban a presentar su versión de la lucha de mujerse de distintas edades por la prefencia (según ellos el amor) de este joven.

    Me espanta lo que llamo la irrealidad de los reality shows. No es sólo “presenciar” la intimidad y las emociones de los demás, pues opino que tenemos múltiples indicios de que los humanos tenemos algo de “fisgones”, sino que la intimidad y emociones que se están presenciando no son verdaderos. Me preocupa que la generación que se levanta con estos espectáculos (como supuestas demostraciones de convivencia, sana competencia, talentos descubiertos, compromisos de bajar de peso o ser mejores padres o lo que sea) entienda que así debe ser la vida y sobretodo, no aprenda a valorar y respetar el precioso privilegio de la intimidad.

    ¡Oh, aquellos tiempos en que “my space” significaba tener un espacio privado , o sea, poder procesar situaciones, emociones, experiencias,etc, en mi intimidad, lo contrario a ventilarlas al mundo!!!!
    Si de conectarnos con las emociones de otros se trata, sigo prefiriendo un buen libro o una película. Mejor que eso, una conversación profunda. Nada, que yo soy de las de cuarenta y tantos…

  12. Hola Vivian,
    Le valido su genuino interés en promover una buena película o un buen libro.
    Si las personas necesitan expresar emociones les recomendaría que utilizen el don de la inspiración a través de la musa; pienso sería más constructivo plasmar en un papel un emotivo poema que ser un fiel espectador de los “reality shows” que muy poco enriquecen el intelecto. Los poemas pueden ser instrumentos válidos para canalizar ideas y expresar a través de letra sentimientos puros.
    Me aterra pensar que las futuras generaciones que no tienen un modelo a seguir dentro de su institución principal la familia, puedan tomar estos espectáculos de pulseo como recurso.
    Me atemoriza saber que serán los próximos actores de la película de los”transformers”, pero en esta ocasión será una lucha por el amor de otro que tal vez sea un sicopata en búsqueda de su presa a través de los medios de comunicación.

  13. ¡Hola Vivian! ¡Bienvenida!Tanto tiempo sin verte por aquí. Sabes que siempre me encanta tu participación. Me pregunto si en tus consultorías organizacionales vez esta distancia entre los de veintitantos y los de cuarentaitantos. ¿Serán tan despectivos los comentarios como en el show?

    Me fascinó el comentario de “my space”. Compartimos las mismas preocupaciones sobre cómo las nuevas generaciones procesarán los criterios del espacio propio. ¿Creará esto una nueva área de concentración para ustedes los psicólogos? Me parece que este tema es interminable.

  14. Esta “novedosa” manera de conquistar la atención de un gran sector de la población a través de la divulgación de la intimidad del que se preste, ya sea por dinero, por exposición, por reconocimiento; evidencia la falta de opciones que ofrece la actual sociedad para lidiar con las necesidades de sus componentes. Hemos sido tomados por sorpresa y no nos preparamos para atenderlas. En cambio los manejadores de los medios de comunicación (expertos en el manejo de la incomunicación), han logrado enmascarar el problema de inhabilidad para comunicarnos y han desarrollado una manera de exponer de un modo totalmente impersonal (como son los “reality shows”), las respectivas intimidades, haciéndonos creer que así resolvemos nuestra timidez. El problema reside en nuestro temor a comunicarnos de persona a persona, por eso en estos programas siempre alguien termina enemistado y ahí es que comienza el éxito de audiencia, generado por esa morbosidad que escondemos, pero aflora cuando nos conectamos para consumir las intimidades del otro.
    Aunque pensamos que los “realities” son un artículo de consumo de las generaciones mas jóvenes, no olvidemos que las generaciones de los y las que alcanzan los cuarenta también se prestan para ello; quizás en menor escala, pero ahí están, desprovistas de herramientas para manejar sus conflictos y se lanzan tras sus cinco minutos de fama creyendo que así superarán sus limitaciones, las que sean.
    Podría pensarse que la aceptación de este fenómeno incide en la precariedad económica que padece nuestra sociedad, en cambio; creo que tiene también otras vertientes del tipo sociológico que nos ha llevado a perder nuestra capacidad de discriminar, de aquilatar, de valorar y que lejos de ser un ejemplo para desarrollar un estilo de convivencia, lo que esto evidencia es un comportamiento cada vez mas individualista, porque olvidamos las implicaciones y repercusiones que esto tendrá en generaciones mas jóvenes que hoy solo se exponen como espectadores.
    Me pregunto, ¿si somos capaces de divulgar nuestra intimidad, cuan capaces seremos para la confidencialidad, para guardar un secreto?
    Hay que tener cuidado con lo que nos venden los medios de comunicación, que no asumen responsabilidad alguna por los efectos que tengan sus productos. Recordemos que los medios son esencialmente diseñados para el entretenimiento. Debemos estar claros en que aún los programas que son conducidos por supuestos profesionales de la conducta humana, no tienen ninguna intención terapéutica, si no me creen, vean a Nancy Álvarez y háganle caso.

  15. Saludos Luis Enrique:

    Es un verdadero placer tenerle en Colisión Generacional. Me parece que su opinión como actor y especialista en los medios de comunicación es muy importante. De hecho, me pregunto si esta fiebre por producir los reality shows le habrá cerrado puertas a espacios laborales a los actores profesionales. Al menos aquí en Puerto Rico, donde cada vez tenemos menos espacios para que los actores puedan desarrollarse. Otra dimensión de este tema multifacético.

    Trae un punto sumamente interesante cuando correlaciona la intimidad con la confidencialidad. Vemos que, poco a poco, y aún sin darnos cuenta se tergiversan los factores y lo que se supone que era confidencial, ahora es público.

    Gracias por su valiosa aportación a esta discusión. Los interesados en conocer más sobre la carrera actoral de Luis Enrique pueden acceder a http://www.prpop.org/biografias/l_bios/LuisEnriqueRomero.shtml. Allí la Fundación Nacional para la Cultura Popular ha recopilado las biografías de las figuras artísticas puertorriqueñas.

  16. Saludos Mariam
    La proliferación de los “reality”, sin duda ha agudizado la crisis que viene sufriendo la clase artística del país; que atraviesa por su peor momento. A la globalización de los medios, las latas y la falta de poderes del estado para proteger los empleos de los artistas, se suma este estilo de hacer televisión sin artistas.

    Claro, le resulta económico a un realizador o a una televisora, producir un programa que no requiere de libretos (salvo unas guías mínimas, porque lo que buscan precisamente es esa improvisación que surge de la propia situación a la que exponen a los participantes). Además no requiere pagar artistas, (basta con algún premio para el ganador, que consiguen de los auspiciadores), no exige nivel ni control cualitativo y no tiene apego a estructuras sociales formales. Si luego de todo eso el público lo premia con su audiencia, llegan las pautas comerciales y el programa se convierte en un éxito económico para la empresa, con unos costos mínimos, ¿para que van entonces a contratar escritores, artistas, director artístico, escenógrafos, etc. si ese éxito económico les cuesta menos?

    Evidentemente, la fiebre de los “reality shows”, se ha convertido en una manera mas de desplazar a los artistas puertorriqueños de sus trabajos, como bien señalas.

  17. Querida Mariam:
    Leyendo el tema del desplazamiento de los actores profesionales, reemplazándolos por no profesionales, me surgió una pregunta: Acaso los argumentos de los culebrones de las telenovelas y películas no tienen tanta muestra de intimidad (aunque aquí sea ficticia) de los personajes como la que muestra un reality? Los que se dan en horarios fuera de la protección al menor tienen la misma o más “desnudez” física y moral que los reality shows, con la diferencia de que generalmente están mucho más entretejidos por violencia, delincuencia y perversidad que lo que un productor de reality jamás permitiría salir al aire. Lamentablemente, las novelas como “Little house on the prairie” (La familia Ingalls) o Bonanza ya casi no existen. Y de las otras, nos queda algo? En los realities al menos nos queda la enseñanza de ver la forma de comportarse real de los participantes. Los productores dicen que no tiene sentido guionar un reality proque nunca podría hacerse un guión tan bueno como el que traman los participantes en realidad, que son “gente como nosotros”(?). En cambio, en las novelas y películas, vemos el comportamiento sin límites que los guionistas inventan para los personajes, el que a veces es mejor pero frecuentemente mucho peor. Y de esas conductas, la gente que tiene los principios flojos o distorsionados por su situación personal a veces copian actitudes mucho más terribles – hasta psicóticas – de las que difícilmente llegamos a ver modelos en un reality show. Ahora, si nos desagrada vernos como somos algunos de nosotros y preferimos echarle la culpa a un autor cuando muestra nuestra conducta en un personaje ficticio……
    Cordiales saludos.

  18. Que tal un gran saludo a todos los foristas, el reallity show es la television moderna, existe mas intereres por ver que hacen las personas comunes y normales en situaciones prefabricadas, que historias de amor que han sido las mismas por años, el asunto de esto es que un reality show debe der mas obejtivo, no solo exponer la vida de personas, tambien se debe de ver las necesidades de las mismas, yo ahorita trabajo para un proyecto de reality show para television mexicana, es dificil el tema que propongopero tambien hay gente que a estado callada por mucho tiempo a quienes se les rechaza habitualmente por su forma de ser “gay”, quizas esto levante mucha espectacion, polemica y controversia, pero sera objetivo…. y asi debe de ser los reality ya que es la nueva television, la television moderna , debemos de valorar tambien la vida de las personas, las necesidades de saber formas de vida, ver su naturaleza para comprenderlos y apoyarlos mas. Deberiamos de romper conn ciertos tabos que existen aun y estando en la cumbre de las nuevas tecnologias.

    melissa.mayers@hotmail.com

  19. Hola Melissa:

    Saludos desde Puerto Rico y bienvenida a mi bitácora electrónica. La maravilla de la libertad de expresión y de la humanidad misma es poder convivir con diversos criterios. Así que te deseo mucho éxito en tu proyecto y ahora tienes la ventaja de saber lo que opinamos un puñado de televidentes y así puedes integrar esas inquietudes a la logística de tu producción.

    Por ejemplo, en estos días en mi cita con el control vi un programa de noticias de farándula que reseñaba el reality show The biggest loser. Se trata de un programa de personas que tienen sobrepeso y los someten a un riguroso entrenamiento para perder libras. El asunto es que una de las chicas lloraba porque uno de los retos era ponerse un bañador y ella estaba muy avergonzada por eso. Yo sé que ella firmó para estar allí, que le pagan y tiene el beneficio de tener un entrenamiento personalizado… pero al menos para mí, nada de lo anterior pagaría el precio de mi privacidad. Así que sea un asunto cotidiano o uno tabú, yo creo que la importancia en esto es preservar la dignidad de los seres humanos.

    Mariam Ludim

  20. Mariam:
    Este tema “pica y se extiende” como decimos los boricuas. Además, tiene otra parte. En mi trabajo hemos tenido varias e interesantes conversaciones relacionadas con el otro tipo de “reality show”: Facebook. El libro de las caras, le llamaron en el periódico el pasado viernes, es para mí otro fenómeno generacional que también tiene mucho que ver con nuestro concepto de privacidad. Preguntas y notas que, aunque personas de varias generaciones estén usando Facebook, le dan usos distintos. Indagas buscando un poco más de profundidad en los argumentos y salen a relucir los elementos de privacidad. ¡Es maravilloso lo que estamos viviendo! Colisión generacional…

  21. Hola Mariam! Hola todos!
    No sé si en otros “realities” sucede lo mismo, pero en la Argentina hemos visto algunos resultados muy positivos para los participantes: se han formado parejas estables, amistades entrañables; se han mejorado relaciones familiares, moderado las malas conductas. Muchos han descubierto cuán ligados están a sus familias (hasta renunciar a un premio casi seguro y muy necesitado por añoranza). Otros han aprendido a respetar límites, a ver su enorme dependencia del vicio del cigarrillo. Alguinos han encontrado trabajo en lo que deseaban, otros un vuelco positivo respecto a su vida anterior no muy placentera. Y el público al final ha premiado a los más moderados y menos pretenciosos. La gran mayoría de los participantes no ha buscado participar por el premio (bastante jugoso) sino buscando la experiencia de vida y una especie de “retiro” para conocerse mejor a sí mismos. A nosotros – su público – nos han hecho reír, llorar, enojarnos y ponernes alegres junto con ellos.
    Aquí, por lo menos, el exceso de competitividad sin consideración y el comportamiento desfachatado no se han visto.
    Con estos antecedentes, es muy probable que el año que entra veremos un “Gran Hermano 6” en la Argentina (y todas las cadenas de cable que se asocian)

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